APRENDER A ENVEJECER. MAYORES EN POSITIVO

El pasado jueves día 3 de Mayo, en el Palacio Decanal de Tudela, Monseñor D. José Luis Redrado, Hno de San Juan de Dios, ante un numeroso público de personas, nos deleitó con una charla muy interesante y motivadora que se podría resumir con la siguiente expresión. APRENDER A ENVEJECER CON VIDA.

 

El Hno. Redrado, en esta ponencia insistió, en que la ancianidad no es una enfermedad, pero al igual que pueden ser enfermos los de 40 o 30 años, también pueden ser ancianos prematuros a esas edades. Y la ancianidad es algo que pesa, en la sociedad, en la familia, incluso en la economía.

 

Otro aspecto que trató monseñor Redrado fue la importancia de que los ancianos se sientan parte de la sociedad. Nos decía, que a la persona mayor no es conveniente aislarla. Insistió en que las dinámicas de las residencias de ancianos tenían que tener un talante de resurrección, estar en contacto con la vida, estar en contacto con los otros. Programar horarios para aspectos lúdicos que favorezcan el diálogo y la comunicación.

 

Nos decía, que las celebraciones, Tienen que estar centradas en la atención al final de la vida, deben ser gozosas, llenas de recuerdos. Nos comentada que en su comunidad, donde residen religiosos hospitalarios mayores, la hospitalidad de estas personas ya no es acudir a la enfermería a estar con los enfermos, su hospitalidad pasa a ser su sonrisa, decir gracias. Es muy importante «tenerlos vivos».

 

Al final, de esta jornada, el Hno. José Luis, nos invitaba a reflexionar en que la asistencia y el cuidado a los ancianos es algo que tarde o temprano le toca a todo el mundo. Y que las personas mayores nos enseñan a cumplir años sanamente y con vida.

 

Agradecemos al Hno. José Luis Redrado este entusiasmo y esta experiencia realista en esta etapa de la vida. Sabemos que él es un Jubilado, con una agenda llena. Pero pudimos detectar que es un jubilado jubiloso, feliz y ocupado aunque no preocupado. A los asistentes nos dio una gran lección, que no hay límites de edad para crecer, para dar y para aprender cosas nuevas. Gracias Hno Redrado.